NUMBER ONE / SEPTEMBER 1998

 

 

DOS SEMBLANZAS Y UN TESTIMONIO

 

Jaime D. Parra
Estudioso de simbología y literatura comparada.
Barcelona

 

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APUNTES PARA EL RÉGIMEN DE LA ANTÍTESIS:
LA RETÓRICA VISUAL DE XAVIER CANALS

 

XAVIER CANALS SE SITÚA EN AQUELLA LÍNEA DE POESÍA QUE PARTIENDO DE LOS ACRÓSTICOS Y MONOSÍLABOS DE CERVERÍ DE GIRONA Y DE LOS CÍRCULOS CONCÉNTRICOS DE RAMÓN LLULL LLEGA HASTA NUESTRO TIEMPO. TAL VEZ UN DÍA ESCRIBIRÁ ESTA HISTORIA DE LA POESÍA CATALANA SIEMPRE SILENCIADA. "EXISTE UN INTENTO SISTEMÁTICO DE ESCONDER CIERTAS FORMAS DE EXPRESIÓN, Y NO HAY MANERA DE ACCEDER A ELLAS. ES COMO SI SE TRATARA DE UNA TRAMA OCULTA QUE CAMINA POR DEBAJO" -DICE.

QUIZÁS, POR ESO, CUANDO ALGUIEN SE ADENTRA EN LA OBRA DE CANALS TIENE LA SENSACIÓN DE TROPEZARSE CON UN MUNDO DONDE LA ANTÍTESIS Y EL DOBLE, LA IDENTIDAD Y LA MÁSCARA, EL BLANCO Y EL NEGRO, LA SUSPENSIÓN Y LA PARADOJA SE ALZAN COMO GUÍAS DE UNA RETÓRICA VISUAL QUE AÚN NO SE HA ESTUDIADO A FONDO. "CUALQUIER FIGURA LA TRANSFORMO EN ELEMENTOS VISUALES " - ASEGURA-, " Y POR ENCIMA DE TODO ME INTERESA LA POÉTICA DE LA ANTIL0GÍA" - AÑADE.

POR ELLO, CUANDO A CANALS SE LE PIDE QUE PARTA DEL GÉNESIS SE ACOGE A LAS FIGURAS OBLÍCUAS E IRONIZA SOBRE EL PRINCIPIO DE LOS GEMELOS DONDE LA SOMBRA PERDIDA ERA UNA FIGURA FEMENINA. IMATGES A LA RECERCA D´UNA IDENTITAT SE LLAMABA LA PRIMERA OBRA DE XAVIER CANALS, LA INVERSIÓN DE LA BÚSQUEDA DEL IMAGINARIO QUE SE LLEVA HOY, COMO PUNTUALIZARÁ ÉL MISMO. ERA DE 1977 EL TÍTULO Y UNA IMAGEN DE CINCO CABALLOS REFLEJADOS , QUE RESULTABAN DIEZ, NOS DABA YA MUESTRAS DE SU ENFRENTAMIENTO AL DOBLE.

DESDE ENTONCES EL TIEMPO HA SEGUIDO FRAGMENTANDO Y LAS MÁSCARAS Y LA IDENTIDAD SE HAN IDO VACIANDO EN MÚLTIPLES FORMAS Y SEGMENTOS. DE LA IDENTITAT A L´ESCRIPTURA , DICE OTRO TÍTULO. Y SE ME HACE PRESENTE UNA OBRA CON "PLUMILLAS" QUE APARECE EN LA CUBIERTA DE DOC(K) S , LA REVISTA PARISINA QUE DEDICÓ UN HOMENAJE A LOS VISUALES CATALANES. Y SE ME IMPONE TAMBIÉN EL PRÓLOGO DE JOAN BROSSA EN SOL DE SOLS , DONDE LA SOLEDAD NO ES DE MUNDO NI DE BRONWYN, SINO DE DOBLES PAUTAS DE COMPORTAMIENTO Y CARETAS DE OCULTACIÓN. Y JOAN BROSSA PEDÍA AL CONSELLER QUE XAVIER CANALS FUERA SU CONSEJERO. ALLÍ, DONDE LA MÚSICA ES AL AGUA LO QUE EL PEZ A LA POESÍA.

BIC BIC BIC GRITABA XAVIER CANALS HACE UNOS AÑOS EN UNAS LECTURAS DE POESÍA HABLADA EN LA CAIXA MIENTRAS MORDISQUEABA UNOS LABIOS FRENTE AL PÚBLICO SORPRENDIDO. "ME INTERESA LA EXPRESIÓN EN LOS LÍMITES", GRITABA . "LOS RETÓRICOS SÓLO SE FIJAN EN EL SIGNIFICADO Y LA LÓGICA: YO APELO A TODOS LOS SENTIDOS", REPETÍA.

AHORA XAVIER CANALS PRESENTA SUS OBRAS IMATGE ROBADA Y ANTILOGÍA CONSTRUIDAS CON FRAGMENTOS TOCADOS DE ANTÍTESIS Y PARADOJAS. LA EQUIS, SÍMBOLO DE INVERSIÓN, DEJA PASO A LAS FRACTURAS DE LA CE, IMAGEN DEL CONTRASTE. Z Y A, NEGRO Y BLANCO. LAS FIGURAS DE LA LÓGICA TIENEN AL MENOS DOS SISTEMAS DE REPRESENTACIÓN. EL QUE NOS PRESENTA CANALS ES UNO DE ELLOS. LO LLAMAREMOS RÉGIMEN DE LA ANTÍTESIS . BIC BIC BIC SUAL.

 

 

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NOTAS SOBRE BENEYTO, EL FUEGO Y LA VANGUARDIA

 

Hace unos años fui a Amiens para visitar al poeta Carlos Edmundo de Ory, uno de los creadores de la vanguardia de posguerra, tanto desde el Postismo como desde su postura personal que cuajó en el Atelier de Poésie Ouverte. Contemplé en su jardín unos palomares vacíos, que me recordaron inmediatamente uno de sus escritos postistas: el del hombre de los palomares sucios. Observé también una taza de piedra junto a la que se alzaban siete árboles como flechas, lo que en seguida me hizo pensar, inmediatamente también, en su amigo Juan-Eduardo Cirlot, que se retrató con siete espadas y fue uno de los buscadores del graal. El jardín tenía también su rosa, que ahora no sabré decir si era su daena. Pero lo que más me llamó la atención era un estanque donde remaba o debía remar alguna de sus salamandras. La salamandra forma parte del bestiario mítico que se asocia con la poesía y con el fuego, porque seguramente puede atravesarlo sin quemarse, y es el símbolo del poeta que siempre arde. No pude por menos que pensar en Antonio Beneyto.

Beneyto era el fuego. Me lo había dicho él mismo. Y además se consideraba un creador postista. Para asegurarme le pregunté al propio Ory, que me respondió: "Pues si Beneyto te ha dicho eso, es que es verdad". Y a Ory no le temblaba lo más mínimo la voz. Siempre he tenido para mí que los mejores artistas están relacionados en algún sentido con el elemento de Prometeo: Scriabin que le dedicó más de un opus, Cirlot que definió la poesía como incendio, Pino que buscó honduras ígneas, Hölderlin que le sacrificó su propia metáfora en Empedocles , Novalis que poetizó fuegos húmedos, William Blake que dibujó la materia en magmas incandescentes, como en los montes en llamas del sufismo, ¡qué se yo! Por sugerir, ¿no son bellas hasta las hormigas rojas de Hölderlin, vistas por Haroldo do Campos?

Al volver a Barcelona fui a ver a Beneyto con el color amarillo, que fue el del encuentro; y le conté los pormenores del viaje: "Hemos hablado de ti. Te pareces a Van Gogh", le dije. "No, a Van Gogh no -replicó en seguida- al Postismo, que son todos: El Bosco, Brueghel, Goya, Ernst, Michaux...". Entonces tomé papel y escribí: Beneyto: un creador postista y se lo di para un catálogo. Pero Beneyto no era sólo un filopostista, sino un alquimista de fuego, como hemos dicho. Y así lo conté también en un trabajo que fue leído en Dijon: La poètique de Bachelard . Allí, partiendo de sus diferencias con el padre como soberano, defendí lo mejor que pude su prometeísmo. Empleos y desempleos de Alcebate y sus series sobre el Andrógino, las formas ovales y Eros me sirvieron de fundamento. Pero Beneyto no era sólo Prometeo, Eros y Alquimia. Fue también un recuperador de la vanguardia.

En su colección "La Esquina" de Barcelona había ido publicando cuadernillos sutiles - marfil, plata, oro- con obras de Carlos Edmundo de Ory, de Juan-Eduardo Cirlot, de Joan Brossa, de Antonio Fernández Molina,....todos ellos vanguardistas de Posguerra. Y al mismo tiempo recuperaba entre lo real y lo fantástico otros heterodoxos: Macedonio Fernández, Max Aub, Cristobal Serra, Alejandra Pizarnik, Ramón Gómez de la Serna, Julio Cortázar, Oliverio Girondo, Severo Sarduy, Fernando Arrabal, ... Mientras en su Base por la altura/ partido por dos (1969) aparecía en diálogo con ellos o en un Espejo morado cantaba Cold in hand blues . Beneyto instigador: ¿Cuántos se acordaban entonces de la imaginación y la vanguardia ?


UN TESTIMONIO:

De cómo sobrevivió la última vanguardia

En los últimos tiempos he ido recibiendo distintos cuadernillos, carpetas, postales, fotocopias, papeles ciclostilados, grabaciones, posters, tarjetas coloreadas, cartones, cintas, fotos, minilibros, plaquettes, catálogos y filmaciones, testimonios vivos de cómo fue, ha sido y es la última vanguardia. Son obras, varias de ellas, radicales y creativas, que podrían ruborizar a muchas del arte aceptado, si las reglas del juego fueran las mismas. Hablo de la poesía experimental en sus mil formas y variantes. Creo que fue Joaquín Marco, hace años desde La Vanguardia española , quien se preguntaba: ¿Otra poesía?, ¿otra estética? al enfrentarse a una de las mejores colecciones de la poesía experimental española, La Odología poética de Antonio L. Bouza. Y llevaba razón. Pero la Odología , edición de la nunca justamente valorada revista Artesa de Burgos, no era el único testimonio de relieve en su momento. Había otros muchos.

En Agramunt la colección "Lo Pardal", con su gorrión siempre de perfil, nos dejaba ver o entrever lo más grande y valioso de los artistas del Poniente. La ciencia de Iglesias del Marquet, la imaginación de Cristófol, el lirismo de Viladot. Aún contemplo con admiración las letras, los círculos, las barras o los hierros, sobre el fondo crema, tostado o verde garriga de las tierras del Sión.

En Barcelona, la ciudad industrial con su polarización de elitistas y plebeyos, cercanos o dentro de Dau al Set (cada uno juzgue por sí mismo) se hallaban Juan-Eduardo Cirlot y Joan Brossa. Uno con sus plaquettes de textura venosa como la mística del informalismo y sus tintas de sangre negra y terrible, y otro con sus papeles más pobres que de costumbre y sus huellas mefistofélicas donde los objetos poseen polvo, valor y memoria -Chillida dixit- . O con letras que hacen gestos, entran, salen, se desnudan o se esconden, cinéticamente, como Fregoli. Pero recordemos también a Jordi Vallés y su grupo, cuyos cartones de colores y vidrios cortantes se unían para alzar una mariposa ligera como el humo. En Cataluña también tantas otras manifestaciones... Guardo un librito con un prólogo fechado en la Seu de Urgel, por ejemplo, que siempre me ha parecido indicativo: Poemes de 7 i no res (1969) , de Ramón Canals i Guillera.

Y no olvidemos tampoco lo que se hacía en Madrid. De allí nos llegaban las noticias de los extraordinarios conciertos zaj, sus múltiples gestos y provocaciones, ahora recuperadas sobre todo en ediciones canarias, que se acuerdan de Juan Hidalgo y los suyos, en donde no falta ni el cascabel del gato. Retazos zen, y más. Zaj en papeles varios, zaj en libros de hojas desfloradas, zaj en cartulinas de verde o ceniza, zaj en fotos con las manos en el pecho, en los senos o en los testículos. Zaj en París, en Milán o en New York. De Madrid también venían los sobres y cuadernos de belleza aqueróntica n.o. y las lentes de contacto, o "Los anillos del cocodrilo", más grandes. Eran cuadernos de cuatro lados, papeles poliédricos, donde operaban Fernando Millán y sus amigos. Y los muchos otros que me dejo, con sus acciones que me llegan por La otra escritura de J.A. Sarmiento: ¿dónde mejor conocerlos ? O en presentaciones de F. Millán, R. de Cózar, V. Infantes, J. Maderuelo, P. del Barco, A. Crespo, X. Sabater, B. Ferrando...

De Valladolid llegaban los cartones, los agujeros y piedras horadadas de Francisco Pino. Geometrías vivas, tumbas y ventanas, con cortinas para separar los pozos de las formas, las habitaciones de la nada, el disco de jade Pi del cielo nocturno entre los pinos. Y desde Cuenca, los minilibros de Carlos de la Rica pequeños como un chamariz, con su toro de lado sobre cartón liso o rugoso, del rosa al burdeos, del celeste al gris: y por qué no si aún quedan margaritas - decía un título. Carlos de la Rica me enviaba sus Toros de barro en papeles para la misa.

Las postales de Sevilla, las emisiones radiofónicas de Granada o de Madrid, las exposiciones de Zaragoza o de Abarca de Campos; los encuentros de Santander, de Pamplona o del País Vasco; las actividades del Levante; las antologías de Munich o de París; las acciones, las críticas, los vídeos, los silencios. Los olvidos. Las esperas. La última vanguardia ha sido la más cruel: la más acorde con su tiempo y a su vez la más aborrecida y silenciada, y la que mayores apostasías ha producido. La caja no era sólo una escritura.

[Extracto de dos conferencias pronunciadas en la LLotja del Barrio Gótico barcelonés entre 1994 y 1998.]

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